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Manifiesto a los Incisos
» NOTICIAS   Sábado, 15·Mayo·2010

 ¿Qué hacer el 16 de mayo de 2010?

Este manifiesto está dirigido a aquellos ciudadanos que no han decidido qué hacer el 16 de mayo de 2010.

La democracia es más que un  proceso electoral

En primer lugar debemos establecer la naturaleza del régimen político bajo el cual vivimos. Los comentaristas en general discuten los problemas de la democracia mexicana, pero podemos afirmar que en México vivimos cualquier cosa, menos una democracia. Veamos.

 En primer lugar, hay procesos electorales que no implican la existencia de un régimen democrático. Tal es el caso de la elección del Papa dentro de la Iglesia Católica.

 Un proceso electoral es parte de una democracia cuando está vinculado a varias condiciones.

 La primera condición es la existencia de ciudadanos que actúan racionalmente, es decir, ciudadanos que tienen una idea de la naturaleza de la sociedad en la que viven, que saben distinguir entre los programas de los diversos partidos,  que conocen a los candidatos de tal forma que saben a qué intereses responden, etc. Esta condición está muy lejos de cumplirse cuando los individuos deciden su voto porque eso les dará acceso al presupuesto público, en el "mejor" de los casos, o porque la necesidad los obliga a vender su voto por doscientos pesos o un kilo de carne, en el "peor" de los casos. La pobreza es una condición necesaria para producir y reproducir el régimen clientelista que caracteriza al Estado mexicano, sin importar el partido en el poder.

La segunda condición es que junto con el principio de elección se practica el principio de revocación de mandato, es decir, los ciudadanos tienen el derecho real, efectivo, no sólo formal, de quitarle el mandato a un político si considera que éste ya no los representa apropiadamente. Sabemos que en México los políticos se preocupan mucho por la reelección pero nunca les ha interesado la revocación y utilizan la fuerza pública para reprimir a los mismos ciudadanos cuando éstos exigen la salida de ciertos gobernantes. En una democracia, la fuerza pública es para proteger al ciudadano, no para reprimirlo. Un Estado democrático es, necesariamente, un Estado de Derecho, es decir, un Estado en el cual el uso de la fuerza está regulado y controlado por el derecho, no por los intereses particulares o facciosos de los gobernantes en turno.

 La tercera condición es la división de poderes. Un Estado democrático se caracteriza por el hecho fundamental de que el poder del Estado está dividido en tres poderes: el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Poder Judicial. Pero la división por sí misma no es suficiente, es necesario saber por qué está dividido. En los regímenes despóticos, esos poderes están concentrados en una persona o grupo; en una democracia, la división de poderes busca evitar dicha concentración y asegurar que los poderes se regulen entre sí para evitar que un grupo use el poder de manera facciosa. En México, esa división de poderes está lejos de ser efectiva pues es común que el poder legislativo apruebe las leyes que conviene al poder ejecutivo aunque dañe a los ciudadanos; también es común que el poder ejecutivo utilice los recursos públicos para favorecer a los legisladores que actúen de acuerdo a sus intereses; no es extraño encontrar que en el poder judicial se tomen decisiones que benefician o perjudican a determinados gobernantes o ciudadanos de acuerdo a intereses que van más allá de lo que establecen las leyes.

 Podríamos ampliar las condiciones, pero estas tres son suficientes para preguntarnos: ¿Existe la democracia en México simplemente porque hay elecciones? Cualquier ciudadano, es decir, cualquier persona razonable concluiría que México está lejos de vivir en un régimen democrático.

Entonces ¿en que régimen vivimos?

 La partidocracia

 Es fácil observar que el Poder Legislativo a veces funciona como contrapeso del Poder Ejecutivo y que eso sucede cuando dichos poderes están en manos de partidos diversos. Cuando ambos poderes están en manos del mismo partido, es común que se solapen mutuamente. Un demagogo diría que si los ciudadanos eligieron a representantes del mismo partido entonces están avalando dicho solapamiento. Pero se trataría de una interpretación equivocada, por no decir manipuladora. Un legislador representa los intereses de los ciudadanos,  la Constitución establece que la función del poder legislativo es regular y controlar al poder ejecutivo, sin importar si quienes detentan el poder pertenecen al mismo partido. Si los poderes ejecutivo y legislativo se solapan mutuamente, lo que tenemos en un régimen despótico, no democrático. Se trata de una partidocracia, es decir, de un régimen donde los legisladores obedecen las órdenes de su partido y/o del poder ejecutivo, en lugar de representar a los ciudadanos y hacer cumplir los mandatos constitucionales. En México eso aplica a todos los partidos, basta ver los regímenes federales o estatales para constatarlo o las campañas políticas en curso.
 
Tratándose de un régimen partidocrático que sólo beneficia a ciertos grupos políticos y empresariales en contra de los intereses generales de la ciudadanía,  sería iluso que los ciudadanos crean que votar por el mismo partido en las elecciones de poder ejecutivo y poder legislativo garantiza un régimen democrático.

 Opciones ciudadanas

 ¿Qué opciones tiene un ciudadano? Cuando se dice ciudadano se está pensando en una persona razonable que aspira a vivir en una sociedad democrática. Quienes votan por reproducir regímenes despóticos no son ciudadanos, para ellos hay un término apropiado: "súbditos". Algunos de éstos aspiran a ser cortesanos, otros a ser "empresarios" que reciben "la gracia del rey".

 Un ciudadano tiene tres alternativas:

 1.      Aprovechar el 16 de mayo de 2010 para ir a la playa a convivir con la familia. Hagan lo que hagan, voten por quien voten, las cosas seguirán igual o tal vez peor. Un ciudadano cínico diría: "si las elecciones cambiaran realmente las cosas serían ilegales" (de la película Tierra de Ciegos). Esto significa resignarse a vivir en una sociedad construida por otros, aceptar lo que el destino nos depare y vivir sin estrés. Bueno para la salud física y psicológica.

 2.      Ejercer el derecho al voto marcando toda la boleta para nulificarla. Después de todo, ningún partido garantiza una situación mejor y hay que señalarles que la ciudadanía ya está harta de ellos. Tal vez haya ciudadanos que les caiga el veinte y decidan crear nuevos partidos políticos realmente democráticos. El efecto mariposa: unos cuantos ciudadanos podrían provocar la debacle del régimen despótico mexicano. "El medio es el mensaje" diría Mcluhan.

 3.      Votar por un partido para el Poder Ejecutivo (presidencia municipal) y por otro partido para el Poder Legislativo (diputados). Existe la posibilidad de que en esas condiciones el poder legislativo cumpla su función de regular y controlar al poder ejecutivo; que el poder ejecutivo cumpla apropiadamente su función para evitar ser sancionado por el poder legislativo. "Sueños guajiros" dirían los escépticos: cuando le lleguen al precio, no faltará un legislador que se declare independiente o cambie de partido. "La esperanza es lo último que muere" diría un mexicano católico. Pero ¿cuál partido para la presidencia municipal y cuál para la diputación? Se necesita otro criterio. El PAN ya lleva 20 años en la presidencia municipal y hace veinte años invocó la alternancia como una de las razones para votar contra el PRI. Lo mismo se puede decir ahora y votar por PRI para la presidencia municipal; por exclusión, se deberá votar por el PAN para la diputación. ¿Mejorarán las cosas? Quien sabe, pero cabe la posibilidad de que ambos se moderen si el Poder Ejecutivo queda en manos del PRI y el Poder Legislativo en manos del PAN. Siempre se podrá invocar el "beneficio de la duda", después de todo para construir el futuro se necesita "fe", cuando falla ésta nos queda la "esperanza" y cuando todo fracasa recurrimos a la "caridad". A veces ser pragmático es una opción.

 Yo ya decidí qué hacer, pero no lo diré porque el voto es secreto y cada ciudadano debe decidir por sí mismo, es su responsabilidad. Recuerden: "sólo las personas responsables pueden ser libres, los demás necesitan supervisión", 2mc dixit.

ATENTAMENTE
2mc

(Einstein precargado)


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